| Desde el Departamento
de Salud Pública del Ayuntamiento de Salamanca se realizan periódicamente
inspecciones en las piscinas públicas salmantinas para comprobar y garantizar
unas condiciones higiénico-sanitarias óptimas en los recintos y
en las aguas de baño. En estas
inspecciones se analizan parámetros del agua como el pH, el cloro, la temperatura,
así como la temperatura ambiente y la humedad relativa del recinto. Se
comprueban también que todas las instalaciones de la piscina como duchas,
vestuarios, etc, estén en un buen estado para su uso. Pero
el que exista una buena limpieza y que las instalaciones estén en buen
estado depende de todos los usuarios de las piscinas. Por ello, existen una serie
de recomendaciones de fácil cumplimiento que no debes de olvidar como bañista:
- Utiliza la ducha y el pediluvio antes y después de cada baño.
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No ensucies el agua con prácticas antihigiénicas
- No introduzcas
en el agua objetos susceptibles de producir daños a otros usuarios.
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Evita juegos y prácticas peligrosas. Respeta el baño y la estancia
de los demás.
- Deja fuera del recinto a los animales de compañía.
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Si padeces enfermedades infectocontagiosas, especialmente cutáneas, evita
su propagación no bañándote.
- Si te bañas
después de comer, de realizar ejercicio físico intenso o tras una
exposición prolongada al sol, entra despacio en el agua.
- Es aconsejable
el uso de zapatillas de baño en aseos y vestuarios.
- Si tienes
el cabello largo es conveniente que uses un gorro de baño.
- No
tires desperdicios dentro del recinto de las instalaciones, utiliza las
papeleras y los recipientes destinados para ello.
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